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febrero, 2017

Feb 24

2017

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Cuestión de Género: La ineludible pregunta

En el medio de responder las preguntas de una entrevista, donde sale indefectiblemente el tema género, me acuerdo de uno de los momentos más tiernos de la charla de Hijas del Manga, que de alguna forma me enseñó lo importante que es la representación.

Personalmente, tienden a motivarme las personas por sus acciones, obra y los atisbos de personalidad que proyectan (y vivo el proceso de identificación desde el mismo lugar). No por su género o su color de piel o su orientación sexual o lo que sea. Aprecio a las otras personas, y me veo en ellas a través de las individualidades. Mirando para atrás, creo que esa es una de las cosas que entran en lo que considero una fortaleza personal, pero también, a un nivel negativo, eso me volvió ciega, por mucho tiempo, a la falta de diversidad explícita, o la importancia de que esta *no* falte. No era algo a lo que le prestara atención y siempre que se dio alguna situación machista, la tomé como un problema psicológico de ese individuo en particular y sus temitas con su percepción de las mujeres. No algo que tuviese de alguna forma que ver con hacer comics.
En la charla que se dio en la muestra, rodeada de artistas a las que respeto y admiro, salió una cadena hermosa mini-intergeneracional (podemos armar una cadena de uno o dos años de diferencia entre cada una), donde la ultra cool Mako Fufu me informa que de alguna manera el verme en los eventos, en el stand, fue parte de lo que la llevó a empezar a llevar su propio trabajo a los eventos. La siguieron las no menos ultra cool Samanta Niz, diciendo que ver a Mako fue uno de los factores que la motivó a ella, y Teora Bravo, compartiendo lo mismo sobre ver a Samanta en las Jornadas. Ahí es donde la ficha me cayó, y no para de maravillarme, y por qué me parece vital todos los cambios y replanteos que se vienen haciendo desde hace un par de años, y ver que cada vez más los eventos locales incluyen autoras, algo que hace unos años no pasaba.
Son más voces, más artistas, más obras, lo que se gana con reflejar la diversidad autoral desde los lugares de visibilidad, desde los medios y los eventos. Más gente que puede ver que realmente la creatividad es una característica humana, para la cual todo humano tiene el potencial de ejercer.

La verdad es que me molesta que me pregunten sobre “ser mujer” cuando las preguntas tienen que ver con mi rol de historietista. No veo que les pregunten a mis colegas varones sobre la co-relación entre ser hombres y ser historietistas. No lo vivo como una adversidad o un determinante a la hora de hacer comics. Como dije alguna vez, no dibujo con mi vagina, ni ellos están dibujando con sus penes (a menos que se pongan re experimentales y ninjas y posmodernos y se aten un pincel. Estoy segura que alguien debe haber hecho eso. Estoy segura que varios van a probar después de leer esto).
Ehem. Volvieeeeendo al tema, me molesta más escuchar a esas personas con temitas diciendo cosas tan ridículas como que las mujeres no pueden dibujar, o que las mujeres están invadiendo territorio, y esos resabios de pensamientos que, again, a un nivel humano, me parecen deplorables.
Y me molestaría muchísimo más, que alguna persona no muestre sus trabajos, o peor aún, no se anime a hacerlos, por comerse esa imagen uniforme y homogénea que los puntos de encuentro y difusión venían presentando.
Así que, aunque me moleste, voy a seguir respondiendo, y voy a seguir acompañando el tema desde mi minilugar. Porque si después, en una charla, se da una situación donde cuatro autoras aprecian la influencia que cada una de ellas tuvo en la otra, dentro de un espacio de tiempo tan chico, sólo por haber participado en algo tan simple como un evento de comics, entonces vale completamente tragarme esa molestia.

Lo único que es limitante son los prejuicios, no el dibujar.

-Pau